hay algo excitante, muy excitante, en ver a alguien con una estética y una apariencia de Dominante esposado. no es solo el brillo de los metales o el roce del cuero, es sobre todo la indefensión en la que se encuentra. ha perdido toda capacidad de acción. cualquiera puede hacer con él lo que quiera. la diferencia entre el bdsm y cualquier tipo de abuso es que esta persona quiere estar así, desea estar así y, posiblemente ha pedido y suplicado estar así. para quien no entienda esto puede pensar o creer que está ante un acto violento, pero está realmente ante un acto de deseo, de un profundo dese. estar indefenso puede ser un algo muy liberador, algo muy satisfactorio, algo muy enriquecedor, pero solo los que tienen el valor de admitirlo y aceptarlo serán capaces de vivirlo.
