el objeto se ha despertado peor y aunque sigue sin fiebre, no ha tenido desde que comenzó esto, que no sabe si llamar resfriado o que; no para de tener moco y flema lo que se traduce en problemas respiratorios, especialmente para dormir. eso ya está afectando ligeramente el estado anímico del objeto que cada vez está más decaído y triste. a pesar de esto es entrenamiento del nuevo esclavo sigue adelante avanzando mucho y muy deprisa, sorprendentemente deprisa. mi Señor está complacido e insiste en su entrenamiento, algo que el objeto hace con diligencia, obedeciendo a mi Señor.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.