el objeto tenía hoy que viajar para dar una formación. era un viaje largo, muy largo. primero cincuenta minutos en avión, luego coche durante casi una hora, comer, dar la formación y regresar. casi doce horas entre una cosa y otra. por si fuera poco, a la isla a la que iba tenía que atravesarla por la cumbre y había niebla y estaba lloviendo. fue todo muy intenso y agotador. terminó pronto pero no había avión de regreso antes así que tuvo que esperar casi tres horas en el aeropuerto. el objeto fue pasando las etapas del viaje una tras otra. lo peor fue el viaje de ida en coche alquilado, pero sobre todo el regreso del avión porque en la aproximación hubo muchísimas turbulencias, casi más que el domingo de regreso de madrid. el objeto al final salió de su casa sobre las nueve y media de la mañana y llegó a las diez y media de la noche.

la formación en sí estuvo muy bien. el objeto se sintió a gusto y animado. vino menos gente de la esperada pero eso nunca ha sido un problema para el objeto.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.