el objeto salía para gran canaria relativamente temprano, a las doce, así que no pudimos hacer el desayuno ritual en vips el día de la salida como en otros viajes. no fue algo que pesase demasiado, no por el hecho en sí, que siempre es agradable, sino porque la relación es tan estrecha, la pertenencia tan profunda, que nada ni nadie puede alterarla. el objeto pertenece a mi Señor y estos rituales refuerzan la historia pero si no puede realizarse, no pasa nada porque los lazos ya son tan profunda que da lo mismo. están ahí.
el objeto llegó al aeropuerto y cuando tuvo que quitarse las botas para pasar el control se dio cuenta de que estaban manchadas con semen, una enorme corrida. ya de camino al metro, al que mi Señor acompañó al objeto, esto se dio cuenta de que había una gota en el empeine pero ahora era casi un chorro. era algo muy, pero que muy evidente. el objeto lo puso bajo las botas de mi Señor y Éste le dijo que tenía que ser del objeto y que viajaría con ellas así, que no las limpiara. de hecho dijo que no las limpiara ni cuando llegara a casa, que las guardar así. y así hizo el objeto el viaje de regreso. pasó el resto del día terminando una entrega del master que está haciendo y que comenzó en uno de los ratos que estuvo almacenado por su Señor.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega