la objetificiación consiste en eliminar cualquier rasgo de humanidad de un inferior, de un sumiso, de un esclavo. es posiblemente el grado más radical de sumisión y de control: borrar lo que fuiste, tu identidad, tus recuerdos, y reconstruirte a estilo y semejanza de lo que el Amo quiera hacer contigo. parece una tarea imposible. a los normales les resulta algo inalcanzable, y a muchos Amos y esclavos también, pero no es así, porque ya se ha hecho. hay objetos por ahí, controlados, dominados, incapaces ya  de volver a una existencia humana. han cambiado su piel por el cuero o el latex, su rostro por las capuchas. incapaces de hablar aún sin mordazas, o de tener sexo por la castidad. viven completamente sujetos, en algún tipo de bondage permanentemente. a veces el Amo les deja ver el exterior, conseguir vitamina d, salir de la mazmorra en la que viven y existen. lo extraño y lo que desconcierta a la mayoría es que no están ahí obligados, si existen de esa forma porque les hayan forzado. ellos lo pidieron, lo suplicaron, lo necesitaban, lo añoraban, lo buscaron hasta encontrarlo. y los Amos sólo fueron lo suficientemente atentos y compasivos como para concederles lo que deseaban con tanto ahínco. tratar a un objeto como un humano es una crueldad. tratarlo acorde con su naturaleza es darles sentido a su existencia.