para la mayoría de la gente pasar un buen domingo es estar en una comida, o paseando por ahí, o haciendo un recorrido. sin embargo para el objeto un buen domingo es estar encerrado en casa, trabajando y teniendo presente a mi Señor. hoy ha sido un buen domingo y el objeto se ha sentido profundamente en calma, en paz, existiendo en sumisión y obediencia. ha aprovechado para poner al día el blog, al que le ha dedicado gran parte de la jornada, y luego se ha puesto a leer y a estudiar algunas cosas. también tiene de bueno que por orden de mi Señor, ha reservado un viaje para ir a madrid a servirle el mes que viene, el fin de semana del 21 de marzo. el objeto necesita ya estar bajo las botas de mi Señor y sentir físicamente su control y su fuerza. han pasado muchas cosas desde la última vez y un reencuentro siempre es necesario. el objeto esperará ansioso ese momento. hasta que llegue obedecer y someterse a mi Señor y a lo que ordena es lo único que mantiene cuerdo al objeto.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.