por fin un día de completa sumisión, trabajando en silencio y aislado de todo y de todos. el objeto pasó todo el día trabajando salvo cuando salió por la mañana a comprar algunas cosas para la semana. la semana pasada el objeto se pasó casi todo el día en cama, temblando y haciendo lo que podía. hoy ha sido todo lo contrario, un día muy provechoso y en el que el objeto ha existido profundamente como esclavo y como objeto. la sumisión ha estado muy presente y la adoración a mi Señor ha sido una constante durante todo el día.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.