parece que la imaginación de los Superiores no tiene límites en relación a sujetar a los inferiores. desde unas simples cuerdas o un cinturón para atar, hasta sistemas complejos y elaborados como este, los sumisos estamos sometidos a la voluntad de los Dominantes y eso se materializa en períodos de almacenamiento, de bondage, de sumisión. tener a un inferior controlado debe ser parte constante del entrenamiento en una relación de Dominación/sumisión. no tiene que ser cómodo, no tiene que ser bonito, tiene que ser efectivo. y en este caso lo es. inmóvil, incapaz de reaccionar, incapaz de responder y de ver lo que ocurre. sólo puede esta allí, de rodillas, esperando a que lo liberen. es la dinámica y el recorrido de todo sumiso, de todo inferior. poco a poco va a aprendiendo que esto no es la excepcionalidad, sino la norma, la costumbre, lo cotidiano. un inferior sabe que ha llegado a donde debe estar cuando para más tiempo así que libre o sin ninguna forma de bondage.