un esclavo no es la pareja de un Amo. ni es su amante, ni su amigo, ni siquiera un conocido. todos estos nombres describen una relación más o menos igualitaria y entre un Amo y un esclavo la relación es todo menos igualitaria. eso no significa que el Amo no pueda tener novio, pareja, amantes, esposos incluso. de hecho una experiencia interesante son aquellos esclavos que pertenecen a una pareja de Amos. en ocasiones cada uno tiene un esclavo propio, pero hay situaciones en las que la propiedad del esclavo es compartida. la mayoría de las confusiones de los esclavos que se inician en este mundo es que buscan una pareja que, además, sea su Amo. y ambas cosas son excluyentes. la atención, el cariño, el apoyo que se espera de una pareja no es el mismo que se recibe de un Dominante. confundir ambos roles es uno de los mayores peligros en una relación bdsm. hay que dejar bien claro quien manda y mantener esa posición incuestionable e incuestionada. y esto no sólo por el Amo sino porque es lo que el esclavo necesita en todo momento: firmeza, claridad de perspectiva, de posición, disciplina, normas, regulaciones, premios y castigos, reforzamiento pero a la vez forzar ciertos límites para que el inferior desarrolle todo su potencial. definitivamente no. la relación romántica es incompatible con una relación de Dominación/ sumisión, lo que no significa que haya menos devoción, entrega, apoyo mutuo y consideración en una que en otra
