decía el filósofo spinoza que "nadie sabe lo que puede un cuerpo". esta afirmación sigue siendo verdad, pero solo en parte porque en el bdsm sí que estamos cerca de saber lo que un cuerpo puede hacer, o mejor dicho, lo que se puede hacer con un cuerpo. de hecho en una relación de Dominación/sumisión lo que se hace es forzar y poner a prueba el cuerpo, pero no solo el cuerpo sino también la mente y el espíritu. se juega con él, se fuerza, se le hace sentir placer y dolor, las dos mayores sensaciones que un cuerpo puede sentir. pero no solo eso. se folla la mente, se usa y se manipula, se modifica, se transforma, se disfruta, se sufre y se libera a la vez que se le encadena. posiblemente si spinoza viviera en nuestra época sería Amo o esclavo. el bdsm lleva al límite muchas de las cosas que consideramos habituales o normales. de esta forma, y ahí existe una fuerte vena política en el sentido de transformación, cuestiona lo establecido y reta a los normales a que demuestren que su forma de vivir es mejor que la de cualquier Amo o esclavo.