la cosa empieza a estar complicada. el objeto a veces es incapaz de identificar una imagen real de una imagen creada por ordenador. tal vez sea la consecuencia lógica del mundo en el que vivimos, donde una fantasía como la esclavitud voluntaria puede volverse una realidad y sea difícilmente indistinguible de los elementos que conforman la sociedad porque en el fondo una está contenida en la otra. efectivamente una IA no puede crear algo que no ha sido pensado y expresado por el hombre, al menos hasta el momento. por tanto todo lo que puede representar está ya contenido en la naturaleza humana. eso incluye desde lo que puede ser pensado como placer a lo que puede ser concebido como castigo o sufrimiento. en el fondo no deja de ser una creación artística y el arte se basa un tanto por ciento en lo que ya existe o sabemos y otro tanto, menor si cabe, en lo que podemos llegar a imaginar en ese momento. la cuestión es que donde apareció la libertad se hizo posible la esclavitud, donde se presenta el dolor es posible el placer y donde se imagina una norma sexual se hace posible un fetichismo que la rompa. en el fondo tampoco es tan importante distinguir entre imagen real e imagen creada por ordenador. en nuestro mundo ambos abren posibilidades que no existían hasta hace muy poco. tal vez solo tengamos que disfrutar de ellas.