segundo día de viaje de trabajo. el objeto se despertó temprano y, tras ducharse, bajó a desayunar. todo estaba estupendo pero el objeto se controló porque la frugalidad debe ser el signo distintivo de los inferiores. luego estuvo trabajando a solas en la habitación hasta que fue la hora de dejarlas, momento en que marchó a la oficina donde estuvo con las compañeras. estaba el equipo completo menos dos personas, una que trabaja en otro lugar y el compañero problemático que provocó el incidente el viernes pasado. por algunos comentarios y algunas referencias el objeto se dio cuenta de que las compañeras habían percibido lo mismo que el objeto y que eso les había puesto en una situación incómoda. es curioso pero sin él todo adquiere una sinergia completamente diferente. después de comer el objeto dio la formación y tomó el vuelo de regreso. cuando llegó a casa estuvo bajando unos videos que mi Señor había ordenado ya que el objeto relata en este blog lo que ocurre pero no explicita lo evidente: que mi Señor controla en cada momento donde se encuentra el objeto. de hecho en algunas ocasiones le envia un mensaje cuyo contenido exclusivamente es el nombre de la calle donde está, para que el objeto sepa que está controlado en todo momento. igualmente el objeto tampoco escribe lo que deben darse por hecho: que cualquier decisión o cualquier actividad está bajo las botas de mi Señor.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.