ha sido un día tranquilo, sin grandes cuestiones salvo que el objeto, que tiene un tiempo de digestión lenta, sigue dando vueltas a lo que pasó el viernes, no en plan machacón sino para aprender y poder situarse a partir de los acontecimientos. en el fondo es una forma de aprendizaje. ocurre algo, reflexionas sobre ello, te posicionas, adoptas un nuevo comportamiento y sigues adelante. ocurre con las interacciones entre los humanos, pero también es la estructura básica de cuando un Amo entrena a un inferior. es necesario cambiar, moverte, evolucionar. todo aquellos que está vivo o crece o comienza a morir, y esto se aplica a todas las dimensiones de su existencia. igual para con un esclavo, y con un objeto. si no fuera así el entrenamiento no tendría sentido. otra cosa es que pretendamos querer hacia donde nosotros queramos. eso puede ser válido para los Superiores, pero no para los inferiores. igual que la planta crece buscando la luz y metiéndose por los lugares más insospechados, nosotros inferiores buscamos la luz de nuestros Amos, esperando que nos den sentido. ese es el proceso en el que el objeto está inmerso hoy, integrando y afrontando lo que ha pasado a la luz de las enseñanzas de mi Señor. no siempre es fácil, no siempre el objeto lo consigue a la primera, pero siempre merece la pena.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.