el objeto sigue dándole vueltas al enfrentamiento, así debe denominarse, que hubo ayer en el trabajo. hacía tiempo que el objeto no se encontraba con unos niveles de ego tan elevados. hoy ha recibido una llamada de una de las compañeras y al menos ha coincidido con el objeto en su análisis de la situación. en el fondo no es cuestión de quien tiene razón sino de como se afrontan las cosas, si desde el ego o desde la humildad y la tranquilidad. la compañera dijo que el objeto lo había hecho desde lo segundo mientras el otro desde lo primero. en el fondo todo se trata de ser humilde y los inferiores, los esclavos y los objetos, debemos ser los mejores en hacer eso, en estar por debajo, en no dejarnos llevar las circunstancias y ser obedientes y sumisos, dos virtudes que, por cierto, el mundo no valora en absoluto.
por la tarde mi Señor ordenó al objeto que visitara a un compañero de trabajo que está de baja y enfermo y la verdad es que fue un rato bastante intenso. aún siendo objeto, aún intentando vivir en la ataraxia, el sufrimiento es algo que coge profundamente al objeto.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega