hacía tiempo que el objeto no tenía una confrontación con el ego de un ser humano. formalmente el objeto está por debajo de todo y de todos. siguiendo órdenes de mi Señor, el objeto está por debajo de todos los inferiores, por eso cuando el objeto habla con uno le llama "señor". no es la primera vez que un esclavo le dice al objeto que no lo llame de esa forma pero el objeto responde que es orden y voluntad de mi Señor, porque el objeto está por debajo de él. esto implica, evidentemente, que todos los Amos y todos los humanos está por encima del objeto, incluso las botas de mi Señor están por encima del objeto. sin embargo, y esto es lo que impide que el objeto obedezca cualquier orden de cualquier humano, mi Señor ha ordenado que el objeto no se deje pisar por nadie, porque si lo hace está dejando que lo pisen a Él. y justamente eso es lo que ha pasado hoy con un compañero de trabajo. teníamos una reunión que empezó con la jefa llamándole la atención y, para sacar valones fuera, intentó meterse con el objeto. no siendo suficiente con eso, puso en duda su capacidad y su profesionalidad. ya antes había el objeto puesto cierto límite, pero en esta ocasión ya fue demasiado y el objeto se puso muy serio. las compañeras que estaban en la reunión dijeron posteriormente al objeto que habían admirado la calma y la tranquilidad con que había actuado y lo asertivo que había sido. someterte a un Amo no significa someterte a todo el mundo, ni dejarte pisar por nadie, especialmente si tu Amo te ha dicho que no lo hagas porque eso es pisarle a Él. de todas formas fue muy desagradable porque el ego se hizo presente de una forma asombrosa, muy potente de hecho. y el objeto no sabe si están todos los puentes rotos para mantener una relación que no sea de tipo exclusivamente profesional y formal. el objeto no necesita a ese compañero para nada. afortunadamente no coincidiremos en la oficina hasta el viernes así que hay una semana para digerir todo lo que ha pasado que ha sido muy desagradable.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.