el objeto ha dormido fuera de casa por motivos de trabajo. ayer viajó a tenerife y tuvo una formación y esta tarde tuvo otra así que, en vez de viajar dos veces seguidas se ha quedado en un hotel, pagado por el trabajo por supuesto. la verdad es que, a nivel laboral, pocas veces han tratado al objeto tan bien. es curioso porque el hotel es de cuatro estrellas, un nivelazo, y el objeto siente que no merece tanto, ni lo necesita, pero es algo que no ha elegido y que escapa a su control. esta es una de esas cosas en las que la naturaleza de esclavo entra en contradicción con lo que ocurre en su entorno como trabajador y como "humano", cuando se tiene que hacer pasar por uno. entonces surgen estas contradicciones. de hecho el único problema que hubo es que el objeto extrañó la cama porque era demasiado blanda. parece que la dureza sienta mejor al objeto. recordó cuando va a servir a mi Señor y duerme en el suelo, sobre una colchoneta de apenas unos centímetros. tras desayunar el objeto fue a una reunión con las compañeras de trabajo que duró bastante y después de comer, dio la formación y cogió el vuelo de regreso. es agotador pero también muy gratificante, y mi Señor, como siempre, tenía razón: este trabajo iba a ayudar al objeto a sentirse mejor y así ha sido.

sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.