hay una dimensión del bdsm que no se suele abordar y es el de la soledad acompañada. efectivamente parece una paradoja, una más dentro de nuestra comunidad, pero es una realidad. y además es algo común a Superiores e inferiores. los primeros tienen que elegir, por Ellos y por sus esclavos, y esas elecciones, algunas de ellas muy importantes, tienen que hacerlas solos. no pueden compartirlas ni hacer a otros partícipes. decidir y dominar puede ser un ejercicio muy solitario. pero también lo es obedecer. de hecho los inferiores pasamos solos gran parte de nuestro tiempo. en nuestro caso el Amo no está a nuestra disposición, sino al revés y debemos estar dispuestos para cuando Él nos requiera. eso significa que nada ni nadie está por encima y que el Amo tiene que tener su propia vida porque ésta no puede girar alrededor de nosotros. y sin embargo, a pesar de estas soledades, una vez establecida la relación, nunca estás solo. sabes que otro ser está vinculado a tí, conectado contigo hasta puntos antes inimaginables. le perteneces. te pertenece. no hay nada que pueda cambiar eso.
