por la mañana el objeto ha estado solo en el trabajo y la verdad es que es algo a agradecer. se dedicó a trabajar y a escribir en el blog cosas que tenía pendientes y aprovechó mucho el tiempo. la sociabilidad, incluso la más básica, entre compañeros de trabajo, se vuelve una pesadez y algo costoso para el objeto. cada vez más. supone que es por obra del entrenamiento de mi Señor. por la tarde estuvo en una clase online. fue interesante porque a pesar de que el objeto estuvo tentado de hablar, no lo hizo y mantuvo en silencio. uno de los motivos fue que lo que se hablaba era un tema controvertido y todo el mundo tiene últimamente a tomarse todo de forma personal, y por otro porque como objeto no tiene derecho a hablar en determinadas ocasiones, en ninguna de hecho. es algo costoso, e incomprensible para un humano, pero algo que debería ser constante para un objeto. por ejemplo el objeto está viniendo a trabajar en transporte público, y aunque devuelve el saludo a todo aquel que lo saluda, por educación, nunca comienza la interacción, incluso con personas conocidas no demasiado cercanas. para ellas debo parecerles alguien maleducado o distante, pero ahí está la cuestión, que siguen pensando que el objeto es alguien, no algo. el silencio es un lugar seguro donde estar. es la primera "línea de defensa" frente al mundo y la primera línea de la mazmorra en la que mi Señor ha sumido a su objeto.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega