un esclavo no debería hablar nunca. un inferior no tiene derecho a expresar su opinión. en su estado más puro un inferior no debería pensar, solo obedecer. en ese caso, ¿para qué  necesitas hablar? la mordaza no es tanto para impedir que pidas ayuda sino para recordarte que tu criterio no tiene sentido, lo que creas o incluso lo que sientas no tiene importancia. el silencio es el entorno donde crece la obediencia y la sumisión. el Amo habla por tí, el Dueño decide por tí, el Señor piensa por tí, el Maestro siente por tí. no pronunciar palabra es una bendición, porque eso implica que estás siempre en presencia del Amo, del Dominante, del Superior. te llevan con correa porque no sabes dónde debes ir. siempre has elegido los caminos equivocados y no ha sido hasta que el Amo te guió que todo se encaminó. por la boca muere el pez, y el esclavo. callado y obediente, callado y sumiso, callado y en castidad. no hablar en un regalo de los Amos. nosotros solo podemos agradecerlo.... sin palabras.