a los amantes del bdsm nos gusta aprovechar las cosas, y los espacios, cotidianos, para convertirlos en perversiones, para usarlos como instrumentos de Dominación y sumisión. una puerta, una cadena, una correa.... las ferreterías pueden llegar a ser lugares muy excitantes si sabes ver con otros ojos. es cierto que hay material especializado: una capucha, una mordaza, unos grilletes, pero la realidad es que se puede usar cualquier cosa. sin embargo este esclavo está siendo torturado de una forma muy particular, muy sutil y extremadamente complicada: la tortura eléctrica. su pene está conectado a unos electrodos que son los que lo mantienen en erección, algo que desagrada profundamente al objeto, que vive con una jaula de castidad desde hace casi 10 años. si este esclavo ha hecho el mismo recorrido que el objeto tal vez eso sea también parte de su tortura porque para un inferior que vive en castidad, resulta extremadamente desagradable ver su pene erecto. al final se convierte en tortura sobre tortura.