una de las constantes de este diario es la importancia del lugar que ocupas en el mundo y, por tanto, de la perspectiva que debes asumir o que puedes asumir desde ese lugar. no es lo mismo servir o ser un inferior en nueva york o londres que serlo en un pueblo del interior peninsular español. de hecho en el segundo caso tal vez no podrías ni serlo. sin embargo el objeto cree que, actualmente, y con las posibilidades que existen gracias a internet sí que es posible encontrar tu lugar a los pies de un  Amo que te controle y domine. tal vez no sea el que se presenta en las películas porno o en los perfiles de instagram. que alguien sea guapo y tenga un armario lleno de cuero no significa que no pueda ser maleducado, estúpido o incompetente como Amo. es cierto que la imagen es importante pero no lo es todo. al final es una orden, una instrucción, una palabra o un gesto lo que marca la diferencia. lo que si debemos tener claro todo los inferiores es que no hay por qué espera a que aparezca el Amo para vivir nuestra sumisión. podemos irnos entrenando para que, cuando aparezca, estemos al menos preparados con competencias básicas en el desarrollo de nuestra tarea como esclavos.