posiblemente una de las mayores torturas a las que someter a un inferior es ponerle aquello que "desea" cerca, casi al alcance de su mano, pero al mismo tiempo sin que pueda conseguirlo bajo ningún concepto. en cierta medida es lo que pasa con la jaula de castidad. el placer está cerca, pero a la vez infinitamente lejos. lo mismo puede ocurrir con una tortura que siempre ha llamado la atención al objeto: mantener al inferior sediento durante horas e incluso días, y poner un vaso de agua a centímetros de él pero justo fuera del radio que le permitan las cadenas o el bondage. o como en la FdD las llaves que te liberarían de las cadenas que te impiden llegar a ellas. el efecto psicológico de este entrenamiento es brutal porque se trata de usar la frustración para destruir la esperanza, y con ella, la el ego, sustituyéndola por la obediencia y la aceptación. es usar el deseo en contra del propio inferior. esta práctica le está diciendo al esclavo constantemente que lo que desea no está a su alcance, no depende de él, sino de la voluntad de su Amo. es Él quien decide lo que tendrá o lo que no tendrá. en el fondo es entrenar al esclavo a abandonar cualquier rastro de autonomía.
