en el proceso de entrenamiento, especialmente en el caso de un objeto, hay un momento en que el objeto debe ser aislado de su entorno social. deja de quedar para tomar café y va distanciándose de los conocidos y de aquellas actividades no esenciales para mantenerse en una existencia entre humanos. esto es lo lógico. sin embargo en un momento dado estos "encuentros" pueden volverse una herramienta porque al día siguiente la existencia se hace aún más profunda y radical. eso es lo que ha experimentado el objeto hoy. ayer tuvo mucha actividad y hoy ha despertado con un profundísimo estado de adoración y sumisión a mi Señor, más profundo que muchos otros en los que ha estado durante este proceso. no es la primera vez que ocurre. tal vez la enseñanza que deriva de esto es que nada puede ya alejar al objeto de una existencia de sumisión y adoración a mi Señor, y que un encuentro social puede ser un detonante para una entrega aún más radical.
mi Señor siempre está atento y aprovecha cualquier oportunidad para entrenar y centrar al objeto. hoy ha sido una cosa relativamente tonta. el objeto le ha dicho a mi Señor "su objeto tiene que terminar x que quedó pendiente que lo termina hoy y luego descansará mi Señor". a lo que mi Señor respondió "Cuando digas que tienes que terminar algo tienes que decir suplico poder terminar x que tengo pendiente. Guarda las formas. Si no te voy a castigar" y más adelante: "No vuelvas a utilizar el verbo tener sino suplicar. O poner bajo mis botas. Un objeto no tiene imperativos, más que lo que le ordene su Dueño". a lo que el objeto respondió "si mi Señor, igual que su objeto se ha dado cuenta hoy de que debe decir siempre "su objeto" y no el objeto", respondiendo mi Señor "Así es más apropiado porque eres de mi propiedad". una conversación relativamente simple pero con una gran enseñanza. el lenguaje configura la realidad, la hace inteligible y por eso es necesario cuidarlo y ser exquisito con él.
además de esto mi Señor ha introducido un elemento que ha sorprendido al objeto. más adelante le ha dicho que esto es una prueba de que no sólo debería estar siempre amordazado sino que también debería amordazar la mente de su objeto. esa idea taladró al objeto hasta lo más profundo y esto no sabe exactamente a lo que se refiere pero tal vez sea algo en lo que profundizar.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.