los lunes después de volver de servir al Dueño suelen ser tristes. curiosamente este no lo ha sido tanto. el objeto ha estado calmado y tranquilo. el objeto regresó al trabajo calmado, muy calmado, casi en subspace podría decir. afortunadamente el lunes el objeto no tiene mucho trabajo y termina pronto así que fue a casa temprano. por la tarde se quedó en casa asistiendo a clase por videoconferencia. hace frío y es agradable estar en casa, preferiblemente que fuera, desde luego.
el Dueño le preguntó al objeto por mensaje, si había merecido la pena el viaje o si había sido una paliza. el objeto contestó que una paliza había sido pero que todo compensaba estar bajo las botas del Dueño. lo que más impactó al objeto y así se lo dijo al Dueño, fue el estar en silencio, amordazado incluso sin estar físicamente amordazado. no hace falta decir nada. el Dueño se encarga de todo y tomó todas las decisiones durante el tiempo que el objeto estuvo allí.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.