el objeto sólo puede decir que no sabe cómo lo hace el Dueño, como lo consigue. ha reflexionado muchas veces sobre esto. si lo que hace es poner una semilla y luego deja que crezca sola, o sencillamente es fruto del azar. esta última opción ha quedado descartada hace tiempo porque el Dueño es extremadamente controlador y calculador. de hecho en una época, el objeto ignora si aún lo hace, programaba las visitas del objeto con un planning. el hecho es que el objeto ve una progresión y una coherencia en su entrenamiento que se le escapa, que no consigue comprender, pero que está ahí. ahora el objeto sabe lo que es y cual es su lugar en el mundo, mucho más que otras personas o inferiores. por eso es afortunado ya no se plantea el objeto su próximo paso, eso pertenece al Dueño. solo sabe que es algo que no depende de él y que está bajo las botas del Dueño.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.