dentro del imaginario bdsm hay una serie de escenarios que avivan la imaginación, casi siempre relacionados con lugares donde hay cierto orden y disciplina, donde se infringen castigos si se incumplen las normas y donde la vida suele estar organizada por un horario estricto. estos lugares suelen ser el ejército, espacios religiosos (conventos, monasterios) o la escuela. curiosamente son tres instituciones que ayudan a regular las conciencias y a crean individuos con unos perfiles determinados. ¿qué relación guardan con el bdsm? precisamente ese, el de tener un orden estricto, una estructura que deja poco espacio a la libertad y a la imaginación, y además son lugares de entrenamiento tanto del cuerpo como de la conciencia. si alguien quiere cambiar, por necesidad o por obligación, uno de esos sitios puede ser el adecuado.... o puede entrar en una relación bdsm con un buen Amo. el Amo establecerá unos objetivos y unas normas para conseguirlas, acompañadas de sus castigos correspondientes si se incumplen. las normas deben ser estrictas, cuanto más, más efectivo el entrenamiento y el cambio. y los castigos por su incumpliento deben ser igualmente duros y aleccionadores, a riesgo de que el entrenamiento no se tome en serio. igual que el metal adquiere forma a base de golpearse en el yunque, el inferior se modela con esta dinámica. no hay otra. no hay atajos, no hay caminos más cortos. la disciplina es el camino.