hay mucha gente que se siente atraída por el bdsm, más de lo que imaginas. sin embargo el miedo y el temor a aceptar esos deseos los condenan a un estado de infelicidad casi permanente. se sienten vacíos e insatisfechos porque esos deseos nunca desaparecen sino que sale por mucho que los reprimas. de hecho la represión se convierte en la única forma de existencia, y en reprimir se gastan muchas energías, todas las energías. son un pozo sin fondo y la gente se pierde en él.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega.