otro día tan liado que el objeto no ha estado solo el tiempo suficiente para poder amordazarse el tiempo suficiente. pero eso no fue lo peor. lo peor ha sido que, además, el objeto ha hablado demasiado. suplicó el perdón del Dueño y Éste le dijo que tendría que ser castigado por ello. y así lo será en cuanto Él decida.
estos días están siendo intensos desde que el Dueño ordenó que estuviera amordazado siempre que pudiera. no es tanto una práctica del presente, es lo que le espera al objeto en el futuro. cada vez que piensa en ello, el objeto se siente tan humillado. ese es el objetivo del Dueño, cree el objeto, y así, humillándolo, le acerca más a su naturaleza sumisa.
sumisión en silencio, castidad y obediencia ciega