volviendo la vista atrás, a los días pasados con el Dueño, el perro recuerda como se quedó sin defensas delante de su Amo. los días, las sesiones, el estar en silencio contribuyen a entrar en un estado de indefensión. es un estado psicológico, no físico pero que repercute físicamente en el perro.
esos estados son los más difíciles de manejar y por los que es más difícil moverse porque lo físico se ve, pero lo psicológico no. de hecho es un aprendizaje más complicado. ponerle nombre a lo que pasa por dentro resulta muy difícil.
el Dueño también manejó bien este tema aunque el perro se siente avergonzado de haberse mostrado tan débil. fue un recuerdo de la primera vez que el perro se humilló ante un Amo, la primera vez que estuvo desnudo.
durante toda la vida contruimos barreras, controles de seguridad que vamos levantando según con quien estamos. en este viaje todas estas barreras cayeron y no había forma de resistirse al Dueño.
obediencia ciega para el esclavo, poder absoluto para el Amo.