todo el día encerrado en casa. esto podría parecer una queja pero es todo lo contrario. el perro pasa tanto tiempo fuera que añora estar más con la puerta cerrada y sin saber de nadie, además de que estar encerrado es su estado natural y al que aspira. es cierto que una cosa es desearlo y otra verte obligado, pero el perro cree que teniendo el estímulo adecuado, es decir, un ordenador para escribir y libros para leer, no necesitaría nada más, siempre que su vida fuera bajo la supervisión del Dueño, por supuesto. en días como hoy el perro prueba ese tipo de vida y añora que todos sus días trascurrieran así.
obediencia ciega para el esclavo, poder absoluto para el Amo.