2015_03_23

el Dueño no sólo es el Amo del perro, también es su Daddy, su Señor, la referencia y el faro al que mira en caso de dificultad, desconcierto o peligro. el Dueño guía al perro, le orienta, lo guía y decide por él. como el Amo de la imagen que guía al esclavo para darle placer, el Dueño lleva al perro no sólo a donde pueda darle gusto y satisfacción, sino donde es mejor que esté, al lugar donde debe estar.
si hay algo que el perro debe agradecer a su Dueño es haberle ayudado a encontrar y aceptar su lugar en el mundo, un lugar que no es otro que a sus pies, adorando y lamiendo sus botas, obedeciéndolo en todo momento y en toda circunstancia. para eso nació este perro y sólo ha podido realizarlo gracias a que el Dueño lo aceptó como esclavo suyo. la imagen de la felicidad para el perro es estar así, de rodillas, con las manos enguantadas del Dueño sobre su cabeza.