al menos la policía lo buscaría, pensó. pero entonces recordó que había cortado con su novia y se había mudado, dejando su trabajo por una oferta mejor. nunca imaginó que no era más que un engaño y que al entrar en la oficina donde se suponía que iba a trabajar, acabaría en un sótano sin ventanas, encerrado. sus cosas estaban en un almacen, el tio que lo había encerrado tenía toda su información privada. nadie lo echaría de menos.