carta desde la mazmorra.
vuelve el perro a un tema recurrente en este blog: la denominación del camino que está recorriendo. en otro lugar del blog uso el término "esclavitud voluntaria no consentida" y al perro le gustaría volver sobre ese tema.
el camino que el perro ha comenzado es una esclavitud voluntaria, porque nadie le obligó a dar el primer paso. todo comenzó con una imagen, con un relato, con una escena donde atan a alguien, donde se ven unas botas y cuero. entonces algo se movió dentro del perro y sintió que había nacido para algo, aunque en aquel momento no podía expresar exactamente por qué o el qué. cuando por fin pudo darle forma y expresarlo en palabras, lo acepto no sin mucha lucha interna. el perro había nacido para servir y obedecer, para pertenecer a un Amo, para ser un esclavo. pudo el perro rechazar este conocimiento, luchar contra él, negarlo pero voluntariamente lo abrazó y lo aceptó. por eso la esclavitud del perro es voluntaria.
no hay nada más contrario al bdsm que la esclavitud involuntaria, e impuesta. esta es ilegal, inmoral y reprochable. debería ser eliminada de la vida humana.
sin embargo echar por la borda cualquier tipo de esclavitud es confundir las cosas porque la esclavitud voluntaria se ha convertido para el perro en una forma de realización.
la voluntariedad es la que marca la diferencia. en la esclavitud voluntaria se encuentran dos libertades, dos voluntades. el esclavo acepta y desea someterse al Amo y éste acepta y desea someter al esclavo. la principal diferencia entre ambas decisiones, porque no son iguales, es que, una vez realizada, el esclavo pierde o cede la capacidad de dar marcha atrás. por la propia naturaleza de la decisión y de lo que desea el esclavo, éste ya no puede romper el vínculo establecido por es es esclavitud, y por eso es voluntaria. sin embargo el Amo no renuncia a nada, El no se convierte en esclavo, sino que adquiere un esclavo, su libertad, su voluntad. pero la decisión para ambos es igual de trascendente porque la responsabilidad del Amo es enorme. ya no sólo es responsable de su vida sino también de la vida de su esclavo, de su bienestar y de su desarrollo. 
a partir de ese momento la tarea del Amo es llevar al esclavo hasta sus más altos estándares de sumisión y obediencia a lugares y situaciones que el esclavo jamás llegó a imaginar y que, incluso, le pueden producir rechazo. por eso su vida de esclavo ya no será consensuada. el Amo no necesita su permiso para someterlo, ni para adiestrarlo, ni para ponerlo en situaciones determinadas que le lleven más allá en su sumisión. cada uno realizando su tarea, ambos llegan a su realización. ese es el beneficio de ambos: sentirse en su lugar en el mundo.
el esclavo, al iniciar el camino, acepta que su Amo está por encima suya, que su voluntad prima sobre la suya y que, ante El, sólo debe obedecer. el esclavo ya no tiene libertad, ya no tiene voluntad. el Amo ya no necesita el consentimiento de su esclavo.
feliz semana