no hay nada que emita más autoridad que un uniforme, y posiblemente no hay nada más excitante para un fetichista D/s que ver a un uniformado indefenso, sometido, amordazado.....es la inversión de la realidad, el mundo al revés. quien debería mandar, obedece y quien se supone que debería obedecer al policía o al militar es quien lo tiene a su merced. si a eso añadimos, como en la imagen, unos buenos guantes, unas buenas botas, y mucho cuero, entonces tenemos la combinación perfecta. un último añadido, si nos fijamos en su cara no muestra enfado, ni lucha, sino más bien admiración y devoción. este policía en concreto tenía dentro de si un auténtico esclavo. sólo tenía que sacarlo.