parece una contradicción, aunque como saben los lectores del blog, el perro prefiere la palabra paradoja, pero para este perro la salvación, la libertad viene por estar atado en un doble sentido. por un lado atado físicamente. nunca se ha sentido el perro tan libre, tan auténticamente él mismo, como cuando el Amo le ha cerrado los nudos alrededor de manos y pies. el otro sentido es el psicológico. el perro está sujeto a la voluntad del Amo. son dos realidades que se complementan y que todo perro-esclavo necesita, lo físico y lo psicológico, lo carnal y lo mental, el cuerpo y el espíritu. esa es la clave, para un perro esclavo, de la auténtica libertad, de la auténtica felicidad.