otro día normal y corriente en casa, sin salir. el perro no tuvo que pedir permiso porque no salió en todo el día. lo mejor fue que no lo echó de menos. en casa tiene todo lo que necesita. esta experiencia le hace ver que en el fondo se necesita poco para vivir aislado y encerrado. aun falta la prueba de la experiencia pero vivir bajo llave, encerrado bajo la supervisión del Amo, sigue formándose en la mente de este perro. no es una fantasía que se desea, es una realidad que se está formando.
obediencia ciega para el esclavo, poder absoluto para el Amo.