otro día encerrado en casa, teniendo que suplicar permiso al Amo permiso para salir. la alternativa es el castigo, que sufriría si intentase salir sin permiso. pero realmente el perro no teme al castigo, tema la desobediencia. si eres un esclavo por naturaleza, la desobediencia es una falta, un defecto, algo que te hace ir en contra de tí mismo. es a lo que más debe temer un esclavo. el castigo restaura el desequilibrio que la desobediencia produce en el esclavo, por eso debe ser agradecido, deseado y suplicado. un esclavo no intenta ocultar su falta, sino que la expone, para que el Amo pueda volver a centrar al esclavo en lo realmente importante, su sumisión, su esclavitud, su obediencia.
el perro ha estado hoy encerrado, trabajando, obedeciendo y viviendo anticipadamente la vida que le espera en el futuro.
obediencia ciega para el esclavo, poder absoluto para el Amo