mirar a alguien superior, como tu Amo, no es un derecho sino un privilegio que se le da al esclavo. mientras no se disfrute de él, el esclavo debe mirar exclusivamente las botas de su Amo, sus pies, el suelo por donde pisa. esa es la mayor aspiración de un perro, poder lamer y oler lo que su Amo lleva. todo lo que está por encima de eso es un regalo, una concesión del Amo hacia su perro. tocarlo, sentirlo, olerlo, lamer su cuerpo, todos privilegios por los que el perro debe estar agradecido. Ellos nos permiten ser lo que somos, nos dan la posibilidad de realizarnos, nos cuidan, guian y protegen para que podamos ser nosotros mismos. quien no esté infinitamente agradecido por eso es un miserable.