los días de castidad ya se notan bastante. hoy este perro ha supurado varias veces, casi cada vez que ha ido al baño. debido a la no vida, no ha habido oportunidad de seguir entrenando con el estimulador prostático. resulta extraño imaginar que puede darse el caso de que no vuelva a ordeñarme normalmente, o que los orgasmos queden reducidos a la mínima expresión, no por mi gusto. a este perro le encanta el sexo, tal vez demasiado, de hecho el Dueño siempre dijo que parecía un animal descontrolado. sin embargo la obediencia pesa más que el placer, las órdenes del Amo más que los gustos o deseos de este perro. ahora El controla, este perro obedece. y si El decide que no vuelva a tener un orgasmo, este perro no es nadie para decir lo contrario. será porque El considera que es para el bien de este perro y eso es lo único importante aquí.
obediencia ciega para el esclavo, poder absoluto para el Amo.