el interior de un esclavo es un cuestionamiento permanente para la sociedad, pero también para nuestros Amos. pocos pueden entender que lo que más deseemos sea, precisamente, ser dominados, usados, controlados. la moralidad no afecta solo a los sumisos, sino a los dominantes, a los Amos. los perros somos como el yunque o el metal, cuando más duro se es con nosotros, mejores nos volvemos, más nos endurecemos, más fuerte somos. cada día, al despertar, lo que más deseamos es que nuestros Dueños nos controlen, nos ordenen, nos guíen. dejarnos libertad no es un regalo, es una condena porque somos felices cuando obedecemos, no cuando elegimos.
