un esclavo existe para honrar a su Amo, mediante su obediencia, su sumisión, su entrega. muchas veces ha dicho este perro que el comportamiento del esclavo remite directamente a su Amo. un esclavo mal entrenado habla de un mal Amo. lamer las botas de tu Señor es el acto mayor de entrega. te humillas, te pones a tu nivel, al nivel que te corresponde. debe hacerse sin cortapisas, con toda la lengua, profundamente. la última vez que estuve en presencia de mi Amo le lamí las botas y me dijo que su cuero era tan suave que hasta notaba cómo la lengua de su perro la recorría. este perro recibió eso como el mayor reconocimiento que su Amo le podía hacer. en aquel momento fue feliz y estuvo profundamente agradecido a su Dueño.