cuando sirvo a mi Dueño, a veces, este perro se siente como el esclavo de la imagen. es una mezcla entre indefensión, irrealidad, felicidad, incredulidad... como si no fuera real, siendo lo que siempre deseó este perro en su vida. este perro está en un momento del proceso en el que non quiere ver, ni oir, ni hablar, sino por medio de su Amo. todavía eso no es posible completamente, pero tampoco pensó este perro que algún día sería propiedad de un Amo, ni que estaría tan dependiente de El, como lo está el sumiso de la foto. dependencia, control, poder, impotencia, son extremos que en una relación D/s se tocan y superponen pero que se encuentran en un mismo hecho: el servició. los esclavos estamos para servir, para obedecer, para someternos a nuestros Señores hasta donde ellos digan y ordenen. esa es la realidad que nos sostiene y que evita que caigamos y nos demos contra el suelo, en el más terrible de los golpes.
