08:26 este perro se ha levantado extremadamente sumiso hoy, y no sabe por qué. siente internamente unos deseos extremos de servir a su Dueño, de pasar el día encerrado, atado y amordazado, torturado incluso. se siente como si hoy pudiera soportar cualquier cosa. es cierto que no siempre este perro se siente así pero hoy sí ha ocurrido. supongo que cuando de el Gran Salto, en estos días será cuando más avance el entrenamiento, cuando más aprenda y asuma mi condición de perro esclavo, de propiedad. mientras tanto sólo puedo arrodillarme mentalmente y agradecer a mi Dueño que haya aceptado a su servicio a alguien como este perro.

15:54 comienza la tortura. tenía pendiente enviarle a mi Dueño una foto con el resultado de tener las pinzas puestas en los pezones durante 20 minutos, mi tiempo record hasta ahora. me he amordazado con cinta americana y acabo de ponerme las pinzas en los pezones. como en otras ocasiones el dolor inicial ha sido intenso y este perro ha tenido que hacer un esfuerzo por asumirlo e integrarlo, pero una vez cruzada esta puerta, el dolor está presente, pero se lleva mejor. 

16:04 han pasado diez minutos y sigo con la mordaza puesta y las pinzas en los pezones. el dolor se mantiene constante, y estoy aprendiendo a abrazarlo, a aceptarlo, a asumirlo, a que entre a formar parte de mi. mi cuerpo reacciona con una erección que se va haciendo cada vez más fuerte sin que pueda controlarlo. mi mente de perro empieza a elucubrar con la posibilidad de pasar el record de este esclavo, 20 minutos, pero no quisiera adelantar acontecimientos. es iniciativa de este perro, pero se que a mi Dueño no le importará. lo único que deseo es satisfacerle y se que quiere que aguante mucho, que aguante lo que pueda, que le ofrezca mi dolor. eso es lo único que me mueve, lo único que busca este perro. la erección ya es considerable. el dolor y el placer comienzan a confundirse.

16:14 han pasado los 20 minutos pero sigo. el dolor es intenso, sobre todo porque ahora este perro se ha atado los huevos y la polla fuertemente con una cuerda. ha comenzado a sudar y tiene que hacer un esfuerzo para no quitarse las pinzas que ya no duelen, sino que arden. es como si fueran de fuego.

16:24 los últimos cuatro minutos han sido los peores. las pinzas me ardían, casi literalmente, pero quería llegar a la media hora, ofrecérsela a mi Dueño, a mi Amo, a mi Señor. el dolor de los pezones hacía que casi olvidara que tenía los huevos y la polla fuertemente atados. mi Amo me ha enviado un escueto mensaje “Así será siempre”. y este perro ha preguntado si deseaba que siguiera, hasta los 40 minutos. pero ha contestado que no, que era suficiente y, como acto final, este perro ha grabado en video cómo se quitaba las pinzas, el momentos más doloroso, y cómo quedaban los pezones. se lo ha enviado a su Amo para que El lo tenga.

tras esta sesión de entrenamiento, que no terminó con el ordeño de este perro, este esclavo se duchó, aprovechando la ocasión para afeitarse de nuevo los genitales. intiuyo que será un ritual que debo introducir en mi existencia y del que posiblemente ya no me “libere”. creo que mantener los genitales afeitados será una nueva muestra de sumisión, una nueva prueba de mi estado de esclavitud, junto con las botas, el uso regular del cockring, la cabeza rapada, etc. poco a poco mi Amo me va conformando, va dando pasos, transformándome físicamente hacia lo que El desea de su perro, de la apariencia que debo tener, de cómo desea que sea. como siempre, El marca el camino, este perro sólo lo sigue. 
obediencia ciega para el esclavo, poder absoluto para el Amo.