ha sido uno de esos días en los que te vuelcas tanto al exterior, por trabajo, por relaciones sociales, por preocupaciones, que al final te encuentras vacío completamente, como si te hubieran quitado toda la energía con una jeringuilla, poco a poco, pero de forma constante. en estos dáis es cuando la idea de la mazmorra se vuelve más apetecible, más excitante, más deseable. y justo es en estos días cuando más cuenta me doy de lo afortunado que soy por tener un Amo, por pertenecer a mi Dueño. sé que si estuviera permanentemente con mi Dueño, éste no tardaría en encerrarme durante algún tiempo, en una especie de “reajuste”, para que volviera a centrarme. como eso no es posible por ahora, sólo me queda hacerlo por mí mismo, sabiendo y viviendo que dependo de El, y que cualquier concesión que haga al ego, es una traición a mi Dueño y a mí mismo.
obediencia ciega para el esclavo, poder absoluto para el Amo.