con esto de las nuevas tecnologías uno se lleva algunas decepciones. hoy encontré por casualidad, aún no estoy muy ducho en esto del twtitter, una respuesta a una frase que publiqué. la respuesta fue "@esclavobotas Si un esclavo no tiene ningun derecho, tu eres un peligro para la sociedad". la verdad es que nunca me he visto como un peligro para la sociedad, a todo caso un sujeto crítico que pretende hacer pensar en las contradicciones de esa misma sociedad. las cosas empiezan a tener un poco más de sentido cuando me doy cuenta que quien escribió ese texto, no es seguidor de este perro en twitter, sino que llegó de rebote, y que además en su perfil dice que pretende "normalizar el bdsm", misión ardúa donde las haya viendo como está el patio. 
todo esto me ha llevado a una reflexión seria. había oído que en este mundo, como en casi todos, siempre había gente que se dedicaba a pontificar y a decir cómo deberían ser las cosas en una relación D/s. parece que este es el caso. supongo que no lee este blog, porque en ningún momento de aquí, este perro ha pretendido imponer una visión de la vida, o sus creencias, siquiera sus pensamientos. este blog, y cualquier vehículo de comunicación, no es más que una propuesta entre muchas. por alguna razón esta propuesta debe haber tocado una fibra sensible en quien escribió el post de vuelta.
lo que sí tiene que agradecer este perro es que la respuesta le ha hecho pensar y se reafirma en su afirmación, porque ante su Dueño, este perro se siente sin derechos, sin voluntad, y es así porque, voluntariamente, me sometí a El, sabiendo que El me guia, me cuida, me protege y me ayuda a ser mejor esclavo, a detapar mi naturaleza, oculta y reprimida por tantas ideas y prejuicios, y a ser lo que soy. no pienso pedir perdón a nadie por eso, ni voy a intentar "normalizar" mi situación frente a la sociedad. este perro es lo que es y vive lo que vive. y al que no le guste sólo tiene que dejar de visitar el blog o dejar de leer sus twitts.
obediencia ciega para el esclavo, poder absoluto para el Amo.