estaba comiendo en el comedor de la facultad, cuando este perro ha comenzado a recibir mensajes de su Amo, tipo "Ahora deberías estar en tu saco de cuero, bien atado y amordazado" o "Ahora te ataría fuertemente las manos, te pondría la mordaza metálica y te torturaría. (...) Te metería la punta de mis botas por la boca a través de la mordaza". por supuesto esto me puso a cien y, aunque estaba rodeado de estudiantes, mi cuerpo tomó las riendas y este perro comenzó a empalmarse, con el agravante, de que, como todas las tardes últimamente, tenía puesto el cockring y pronto empezó a dolerme bastante la entrepierna. por supuesto se lo comuniqué a mi Dueño, y le gustó, de manera que siguió torturándome con frases similares, durante casi un cuarto de hora, o más, porque pronto perdí la noción del tiempo.
estuve toda la tarde con los genitales doloridos por la excitación del mediodía. una de las veces, cuando fuí al baño, tenía marcados los remaches del cockring en la piel. 
por la noche seguimos con la conversación y mi Dueño quiso que le ofreciera mi leche, así que me ordenó ordeñarme. este perro no es quien para cuestionar las decisiones de mi Señor y se ordeñó como le habían mandado. mi Amo me dió unas instrucciones muy precisas: con la mordaza de madrid, la de forma de pene, el cockring, el collar y las pinzas. no debía emitir ningún sonido, absolutamente ninguno. se hizo como El ordenó. fue muy rápido, extremadamente rápido.... y doloroso, lo cual agradó a mi Dueño muchísimo.
obediencia ciega para el esclavo, poder absoluto para el Amo.