un esclavo debería estar siempre a punto, pero no siempre lo está. a veces tiene días malos, incluso muy malos, y hoy es uno de esos días. cuando parece que todo va a salir mal y de hecho sale mal.
la no vida es un desastre, además mi Amo también tiene una no vida y también es un desastre. aún así este perro no se ha sentido abandonado, sino acogido y protegido. eso demuestra la calidad de un Amo, su habilidad para dominar de verdad a un perro y adiestrarlo.
los días así sencillamente hay que pasarlos, dejarlos marchar, que se terminen lo antes posible y aguantar el tipo, peor me hace reflexionar sobre la gente y sus debilidades, porque precisamente los problemas que este perro ha tenido han sido porque los egos de varios compañeros han cogido las riendas y se han impuesto sobre el resto de su personalidad. el ego ha orientado su omportamiento, que ha acabado siendo egoísta, ególatra y egocentrico. a muchos de ellos habría que atarlos a una cruz, amordazarlos bien y darles un par de azotes, hasta que dejaran de creerse el centro del mundo y empezaran a comportarse como personas, no como esclavos que no llegarían porque sería demasiado complicado para ellos, sino sencillamente como personas.
obediencia ciega para el esclavo, poder absoluto para el Amo.