cuando hoy mi Dueño, a media tarde, me ordenó que me ordeñara, este perro tuvo sentimientos enfrentados. por un lado le apeteció, pero por otro no tanto. quería seguir y llegar a estar un tiempo más prolongado en castidad. entonces este perro se dio cuenta del error, del fallo:"quería":
un esclavo no "quiere", solo obedece y a todo más suplica; no desea, cumple las órdnees de su Amo. el querer implica voluntad, y todo el trabajo de un esclavo debe ser un encaminarse a someter su voluntad a la de su Amo, en cierta medida consiste en dejar de tener esa voluntad para fusionarse o asumir la de su Dueño.
por supuesto obedecí y este perro se ordeñó. no puedo decir que fuera un ordeño espectacular, sencillamente fue. de hecho pregunté a mi Dueño si quería que fuera un ordeño doloroso, en el sentido de ponerme las pinzas y atarme fuertemente los testículos. me contestó que no, que quería que me relajara porque estaba sufriendo mucha tensión. sencillamente obedecí.
obediencia ciega para el esclavo, poder absoluto para el Amo.