mi Dueño me ha ordenado ordeñarme. tuvo un grato encuentro con un botero por las calles de madrid y estuvimos comentándolo. la idea de poder usarnos a los dos le encantó y a raíz de eso me ordenó que me ordeñara pensando en una sesión entre los tres, en la que posiblemente este esclavo tendría que torturar al otro delante de mi Dueño, mientras El disfrutaba. esto no es una fantasía irrealizable, ni nada por el estilo, es algo bastante real y concreto porque cada vez noto más la fuerza de mi Amo sobre mi, su capacidad para hacer realidad cosas que parecía increíbles en otro momento de mi existencia. si hay alguien que cumple lo que dice y que siempre consigue lo que desea, ese es mi Dueño.
el ordeño tuvo lugar inmediatamente y fue muy doloroso porque este perro se puso las pinzas nuevas, primero en los huevos y luego en los pezones. son muy dolorosas y este perro no es capaz de soportarlas mucho tiempo. más que un ejercico de placer fue una auténtica tortura, pero debo acostumbrarme a llevarlas, a soportar el dolor como sea.
obediencia ciega para el esclavo, poder abosluto para el Amo.