el lugar es un concepto difuso, relativo. normalmente, en nuestra sociedad, ese lugar es arriba, siempre arriba. sin embargo, y debido a la paradoja que produce el bdsm, los perros siempre estamos abajo. ese es nuestro estado natural, normal, el único lugar donde nos sentimos a gusto. por eso a menudo me despido de mi Dueño diciendo: "a sus pies, bajo sus botas", porque es ahí donde debemos estar. algo en el interior de este perro ocurre cuando, por ejemplo, se arrodilla. es como un clic que activara un mecanismo donde todo adquiere sentido, abandonando miedos, preocupaciones, inquietudes. cuando estoy bajo mi Amo, al nivel de sus botas, todo está bien, todo es tranquilo, nada malo puede pasar. cuando estoy abajo puedo ser lo que realmente soy.
